Ch.ACO

Formas diversas de vivir el galerismo

Cuatro galerías que marcan presencia en Ch.ACO 16

En la edición 16 de la Feria Ch.ACO, cuatro galerías con recorridos jóvenes e intermedios debutan en 2026: Cripta (Chile), Departamento 112 (Argentina), BLOC Art (Perú) y La Mille (Francia). Cada una con su geografía y modelo de gestión particular, pero todas compartiendo un interés común: explorar nuevas formas de circulación, legitimación y acompañamiento del arte contemporáneo. Lejos de limitarse a ser espacios expositivos, estos proyectos conciben el galerismo como una práctica situada, relacional y en constante construcción, donde la colaboración, la estrategia y la mirada crítica se convierten en herramientas esenciales para impulsar a los artistas y dar visibilidad a sus obras dentro y más allá de sus contextos locales.

Fotografía: Archivo Departamento 112.

 
Departamento 112

Departamento 112 nace hace tres años a partir del encuentro entre artistas, personas del mundo del arte y curiosos que buscaban espacios donde el arte emergente argentino pudiera circular desde la periferia hacia el centro del circuito artístico. “Todo comenzó con mi departamento abierto como un punto de encuentro; allí se cruzaban artistas, amigos, gente del arte… con el tiempo, eso se transformó en lo que hoy es Departamento 112”, explica Hans Petersen (27), fundador de la galería.

Ubicada en una zona no central de Buenos Aires, Departamento 112 busca visibilizar los márgenes del arte argentino y trasladarlos al diálogo con el centro hegemónico de la ciudad, así como con los circuitos sudamericanos e internacionales.

El formato feria ha sido fundamental para el crecimiento del proyecto. “La galería nació a partir de esa primera exposición en Córdoba; fue ahí donde nos encontramos con el mercado y comprendimos que nuestro proyecto podía sostenerse y crecer”, recuerda Hans. Más allá de las ventas, las ferias les permiten abrir redes, conocer coleccionistas y vincularse con instituciones, construyendo relaciones que sostienen a los artistas y su obra.

Sobre su paso por Chile, el fundador reflexiona: “Visitar un país hermano nos emociona. Recorrer el terreno sudamericano, sobre todo la parte hispanohablante y periféricamente histórica, es una transición necesaria para comenzar a dialogar con la escena contemporánea mundial”, señala Petersen. En ese sentido, Ch.ACO aparece como una plataforma donde la cercanía histórica y cultural con Chile permite imaginar una conversación más fluida y directa.

“Venimos a plantear un cambio en el ecosistema. O abrazás el cambio o lo peleás”, afirma Petersen. Esa filosofía que hoy trasladan a Ch.ACO, unida a la ubicación periférica de la galería, resume el eje central de este proyecto autogestionado.

Cripta Extensión. Curada por Sergio Soto y Laura Ibáñez. Fotografía por Rayen Luna.

 
Cripta Galería

Cripta Galería surge en 2024 como un espacio de jóvenes que buscan visibilizar el arte emergente en Chile. Fundada por Amanda Urrejola, Agustina Margotta, Augusta Lecaros y Esteban González, la galería nace al alero del espacio autogestionado Centro Perdido, en un contexto marcado por la precariedad estructural de las artes visuales. “Para nosotros, gestionar la galería no es solo administrar, es una práctica de cuidado, encuentro y resistencia”, explican sus fundadores.

Desde sus primeros días, Cripta se concibió como un lugar hospitalario y relacional, donde distintas generaciones y agentes del arte conviven y dialogan. “Nos interesa que la galería sea un espacio amable, donde las diferencias no generen distancia sino aprendizaje, y donde cada persona pueda sentirse bienvenida”, subrayan. Esa noción de cuidado se traduce en contratos claros, acuerdos escritos y una comunicación transparente, intentando desmontar prácticas históricamente precarizantes.

Para Cripta, lo emergente no se define por edad ni por primeras exhibiciones: “Es aquello que brota, que aparece, que está naciendo. Puede encontrarse tanto en artistas jóvenes como en trayectorias más consolidadas que siguen asumiendo riesgos y experimentando”, explican. Este enfoque también les permite abordar un vacío crítico en el circuito: el lugar intermedio de los artistas de mediana carrera, quienes a menudo quedan fuera del foco de atención.

Participar en Ch.ACO es, para la galería, una instancia clave de visibilidad y aprendizaje. “Exponer en la feria amplía la circulación de las obras y posiciona nuestro trabajo curatorial en un ecosistema más amplio y exigente. Llegamos con ese aprendizaje incorporado y con el deseo de seguir creciendo”, concluyen.

 

Rendez-Vous Gala México 2026. Fotografía: Archivo La Mille.

 

La Mille

La Mille —establecida en Francia y dedicada a visibilizar el arte iberoamericano— surge del impulso de la francesa Prescillia Milhet, fascinada por la riqueza artística de la región y decidida a construir un espacio que acompañara a los artistas más allá de sus obras. “Los artistas no se pueden encargar de todo; necesitan estructura, apoyo y visión estratégica. La Mille es eso: un ecosistema dinámico y durable para impulsar sus carreras”, explica.

En La Mille, el valor no reside únicamente en la obra, sino en su contexto y su proyección. “El artista hoy compite no solo por la calidad estética, sino por narrativa, posicionamiento y circulación”, señala Prescillia Milhet. La colaboración multidisciplinaria —con curadores, fotógrafos, periodistas y diseñadores— se vuelve una herramienta clave para construir relatos sólidos. La venta de obra es parte del proceso, pero no su único objetivo; la legitimidad, la narrativa y la red son igual de centrales.

Ch.ACO representa para La Mille una oportunidad para insertarse en el circuito latinoamericano y observar convergencias y diferencias dentro de un mismo continente. “El mercado en Las Américas se siente como una comunidad donde todo es posible; escuchar y dialogar con artistas latinoamericanos nos permite comprender mejor la historia, la ancestralidad y la valentía que reflejan en sus obras”, concluye Prescillia Milhet.

Exposición “Memoria hecha Ofrenda” en Lugar de la Memoria - Lima, Perú. Fotografía: BLOC Art.

 

BLOC Art

A diez años de su fundación, BLOC Art se consolida como una plataforma que evita definiciones rígidas y se mueve con libertad entre formatos, territorios y colaboraciones. Para Brenda Ortiz Clarke, su directora, la galería nace del deseo de tener un espacio que enaltezca el arte peruano y que no se encasille. “Siempre quise trabajar con artistas que compartieran desde lo auténtico y generar proyectos que dialogaran con espacios naturales y patrimoniales”, explica.

En BLOC Art, la venta no es un fin, sino la consecuencia de un trabajo previo de mediación y generación de vínculos. Su misión se articula en torno a tres pilares: disrupción, colaboración y democratización del arte, con la descentralización como horizonte. Esa flexibilidad les permite experimentar en sitios no convencionales y abrir audiencias diversas, manteniendo el foco en la ancestralidad como eje vivo del arte peruano contemporáneo.

Su llegada a Ch.ACO se vive desde la cercanía afectiva con el circuito chileno. “Tenemos muchos amigos en el ecosistema chileno; hemos crecido juntos en ferias internacionales”, comenta Ortiz. La propuesta que presentarán, del artista Yerko Zlatar, cruza arqueología precolombina, astrología y tecnología ancestral, ofreciendo un diálogo abierto con audiencias locales e internacionales.

La participación de estos cuatro espacios en Ch.ACO no solo representa un debut ferial, sino también una oportunidad para consolidar redes, tejer encuentros entre artistas y audiencias, y conocer otros mercados. La feria para ellos se convierte en una plataforma de aprendizaje y circulación, donde cada galería articula su identidad y visión con la experiencia compartida.

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Escrito por Javiera Paz Fernández.

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