Octubre, 2025
El nudismo es, sin duda, una bandera de lucha, es la aceptación del cuerpo en su estado natural y despojado de la sexualidad que implica sacarse la ropa. Y aunque la desnudez pública aún incomoda a muchos, Chile ya había demostrado cierta apertura tras la convocatoria de Spencer Tunick para “Nude Adrift” en 2002. En ese entonces, el fotógrafo estadounidense logró que más de 4.000 personas en Santiago se quitaran la ropa para posar frente a la cámara (a pesar de los cero grados que marcaba el termostato).
Sin embargo, no cualquiera puede ser ajeno al pudor que implica mostrarse ante el resto. Es por ello que en el año 2011, Iv Estudio desarrolló un proyecto que consistió en la creación de trajes que imitan un cuerpo humano desnudo con un giro humorístico que los volvía tan absurdos como encantadores. Diseñado por Matías Iglesis, Manuel Valdivieso, Tomás de Carcer y Gracia Echeverría, lograron una idea simple pero potente: experimentar la desnudez pública sin exponerse realmente.
La idea nace bajo una “campaña frustrada”, según Matías Iglesis, director de Iv Estudio y cabeza de la idea principal. “Nosotros presentamos una propuesta que incluía una foto grande de este traje desnudo y un par de acciones en la calle: pasearse pilucho de manera fácil”, explica. Según el diseñador, en ese momento, el cuerpo estaba muy presente en el espacio público —sobre todo en Chile—, la gente protestaba desnuda.
MATÍAS IGLESIS: Bueno, esa campaña fue inicialmente rechazada por Ch.ACO, pero decidimos confeccionar igual los trajes. Era un proyecto de ‘desnudo seguro’, porque nadie te iba a llevar preso.
Así, aunque la propuesta no fue aprobada oficialmente, el equipo decidió llevarla a cabo de manera paralela a la promoción de la feria: “Son esas ideas que a veces no logran convencer al cliente, pero como creímos que era muy buena, la hicimos igual, y al final se entusiasmaron”.
Según Elodie Fulton, directora de la feria, “la idea nace en el marco de la tercera edición de Ch.ACO. Ese año hicimos Ch.ACO Tour, un programa de turismo cultural en el centro de la ciudad. Armamos un recorrido; el bar oficial era The Clinic y la plaza oficial, la Plaza de Armas. Invitamos a artistas a hacer intervenciones en el espacio público”. Bajo esa convicción, ésto formó parte de una campaña llamativa, en la que circulaban personas desnudas (pero, a la vez, no).
Por otro lado, Irene Abujatum, gestora cultural y una de las cuatro fundadoras del evento, afirma que “tras dos años en Vitacura se nos estaban haciendo pequeños los espacios, así que nos fuimos a Estación Mapocho, en el centro. Por lo tanto, había que hacer publicidad que fuese súper impactante”. El nudismo artístico fue parte de un programa de comunicaciones que generaba shock en el transeúnte y lo invitaba a ser parte de la feria en su nueva sede.
El proyecto fue ganador del Premio Chile Diseño en 2011 en la categoría Indumentaria. En paralelo, Ch.ACO impulsó Ch.ACO Tour en el centro de Santiago para llevar el arte y la cultura a las calles.
Entre el ruido, el tráfico y la rutina, un cuerpo “desnudo” —aunque no del todo— recordaba que el arte también puede ser una broma seria.
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