Agosto, 2026
A los 28 años, Nicolás Guilisasti Mitarakis, Director de Desarrollo de Ch.ACO, se convirtió en el primer chileno y la persona más joven en integrar el Latin American Circle del Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York. Hoy, Forbes Chile lo reconoce como parte de su primera lista 30 Under 30. Su obsesión es simple: dejar de hablar de todo lo que Chile no tiene y empezar a construir los espacios que faltan.
La primera edición de Forbes Chile 30 Under 30 reúne a una generación que ya está incidiendo en el desarrollo de Chile desde ámbitos como las industrias creativas, tecnología, los negocios, la ciencia, la educación, el deporte, la gastronomía y la sostenibilidad. Una generación inquieta, ambiciosa y sin miedo a romper esquemas.
Entre los seleccionados se encuentra Nicolás Guilisasti Mitarakis, Director de Desarrollo de Chile Arte Contemporáneo, Ch.ACO, cuyo trabajo se ha enfocado en fortalecer la circulación, profesionalización e internacionalización de las artes visuales y en posicionar a la cultura y la economía creativa como motores de desarrollo, innovación y proyección para Chile.
Si Chile no está en la mesa, hay que hacerse un lugar
La relación entre Chile y la familia Guggenheim tiene más de un siglo. En 1912, la familia constituyó “Chile Exploration Company”, dando inicio a la industrialización de Chuquicamata, que pocos años después se convertiría en la mina de cobre a rajo abierto más grande del mundo. La operación comenzó en 1915 y marcó una etapa decisiva en la historia minera e industrial del país.
Más de 100 años después, la historia encuentra un nuevo capítulo: esta vez no desde el cobre, sino desde el arte contemporáneo, el coleccionismo y la posibilidad de llevar el arte chileno a una de las grandes colecciones internacionales.
A los 28 años, Nicolás Guilisasti se convirtió en el primer chileno y la persona más joven en integrar el Latin American Circle del Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York, instancia dedicada a fortalecer la presencia del arte latinoamericano dentro de una de las instituciones culturales más importantes del mundo.
Pero su llegada a ese espacio no fue accidental.
“Cuando entendí cómo la filantropía podía abrir puertas para los artistas de un país, me obsesionó una pregunta: ¿cómo puede ser que no haya ningún chileno acá? Me parecía absurdo. No me entraba en la cabeza. En vez de quedarme preguntándome por qué, decidí buscar la manera de estar.”
Fue entonces cuando contactó a Pablo León de la Barra, curador de Arte Latinoamericano del Guggenheim, a quien había conocido trabajando en Ch.ACO.
“Si Chile no está en la mesa, hay que construir el espacio, sentarse y hacer que las cosas pasen. Porque si repetimos todo el día que en Chile no hay cultura, que no somos como otros países o que acá las cosas no se pueden hacer, mi pregunta es súper simple: ¿y tú qué estás haciendo para cambiarlo?
El vínculo tiene además una dimensión concreta. Desde el Latin American Circle, Guilisasti participa de una red internacional de patronos y coleccionistas vinculados al museo y a las adquisiciones de arte latinoamericano.
“Tenemos un calibre alucinante de arte chileno. Pero si queremos que nuestros artistas lleguen a los grandes museos internacionales, no basta con decir que son buenos: hay que hacer cosas. Pablo me invitó a formar parte del Latin American Circle del Guggenheim, participar de este espacio de adquisiciones junto a grandes coleccionistas internacionales, y para mí la decisión fue obvia: buscar junto a él a un artista chileno joven y tratar de abrirle esa puerta.”
Y agrega:
“Ahí es cuando deja de ser esa cosa lejana de ‘en Chile no pasan estas cosas’. Sí pasan. Pero las cosas no pasan por sí solas: pasan cuando hay artistas, instituciones, galeristas, coleccionistas y equipos dispuestos a empujar juntos y hacer que una oportunidad exista. A veces me dicen que hay cosas que no corresponden para mi edad, que tengo que esperar. ¿Esperar qué? ¿A que quienes llevan años diciendo que el país está mal y no hacen nada para cambiarlo? ¿A que sigamos hablando de apoyar a los artistas mientras negociamos hasta el último descuento? No. Yo prefiero hacer algo concreto. Si puedo abrir una puerta, la voy a abrir hoy.”
Desde su rol en Ch.ACO, Nicolás ha participado en el desarrollo de nuevas alianzas con galerías, museos, coleccionistas, empresas e instituciones nacionales e internacionales, contribuyendo a ampliar las redes del arte contemporáneo chileno y a generar nuevas oportunidades de circulación, adquisición y visibilidad para artistas y proyectos de la región.
Cruzar mundos para hacer que las cosas pasen
La inclusión de Guilisasti en el listado representa también un reconocimiento a las industrias creativas como un espacio de innovación, generación de valor y desarrollo económico.
Durante sus diecisiete años de trayectoria, Ch.ACO ha trabajado precisamente bajo esa convicción: que las artes visuales no solo constituyen un espacio cultural, sino también un ecosistema económico capaz de conectar artistas, galerías, instituciones, coleccionistas, empresas y nuevos públicos.
La feria funciona como una plataforma de circulación, visibilidad y comercialización, generando oportunidades concretas para que los artistas amplíen sus redes, las galerías desarrollen nuevos mercados y las instituciones fortalezcan sus vínculos con la escena contemporánea.
Para Guilisasti, uno de los desafíos está precisamente en ampliar esa conversación y dejar de pensar el arte únicamente dentro de sus propios límites.
“Que Forbes ponga hoy a las industrias creativas, las artes visuales y el mercado del arte dentro de una conversación sobre innovación, liderazgo y futuro me parece una señal muy potente.”
Muchas oportunidades comienzan antes de que exista un proyecto concreto: cuando alguien se atreve a acercarse, plantear una idea y abrir la posibilidad de construirla junto a otros.
“Preguntar y proponer no cuesta nada. Muchas veces, por prejuicios, uno ni siquiera se acerca a ciertas personas o asume antes de tiempo que una empresa no va a querer participar, o que alguien no se va a sumar. Y mi experiencia ha sido bastante al revés: hay muchísima gente con ganas de hacer cosas. El problema es que muchas veces nadie se les acerca a proponerlas.”
Para Guilisasti, quitar ese miedo es parte fundamental de construir proyectos con mayor impacto.
“Hay que perderle un poco el susto al ‘no’. Y tampoco hay que quedarse con el primer no: casi siempre hay una forma de hacerlo, aunque no sea exactamente como uno lo pensó al principio. Muchas de las cosas más interesantes que hemos hecho en Ch.ACO nunca empezaron con un sí de primera.”
Esa lógica busca ampliar el lugar que puede ocupar el arte contemporáneo dentro del país: conectarlo con la empresa, la filantropía, la educación, la innovación, el turismo, las ciudades y otros sectores capaces de abrir nuevas posibilidades.
Porque para Guilisasti, los proyectos con verdadera proyección no se construyen encerrados dentro de un solo mundo. Se construyen cruzando experiencias, conocimientos y personas que normalmente no estarían sentadas en la misma mesa. Encuentros Improbables.
La presencia de un profesional proveniente del mundo de las artes visuales dentro de 30 Under 30 refuerza precisamente esa idea: que la cultura también puede participar de las conversaciones sobre crecimiento, innovación, inversión, liderazgo y futuro productivo del país, siempre que se atreva a salir de sus propios límites.
Una generación que no espera
El reconocimiento de Forbes refleja también una señal respecto de la importancia de abrir espacios de liderazgo a nuevas generaciones, transmitir experiencia y permitir que nuevas miradas participen activamente en la construcción de las instituciones culturales.
Y hay un elemento que, para Nicolás, es igual de importante:
“Hay que pasarlo bien. Yo gozo mucho con lo que hago. Cuando uno está realmente entusiasmado con un proyecto, cuando lo disfruta, es mucho más fácil lograr que otros quieran sumarse. Los proyectos país no ocurren porque una persona tenga todas las respuestas; ocurren cuando alguien se atreve a convocar, otro se suma, otro aporta y de pronto algo que parecía imposible empieza a tomar forma. Yo he aprendido que cuando uno se dispone de verdad a hacer las cosas, encuentra muchísima gente con ganas de que ocurran. ”
La selección fue desarrollada por Forbes Chile tras una convocatoria que reunió postulaciones y recomendaciones de distintos actores del ecosistema nacional. Los candidatos fueron evaluados editorialmente y posteriormente revisados por un jurado convocado en alianza con Marca Chile.
El panel estuvo integrado por Alejandra Mustakis, Max Raide, Francisca Crovetto, Daniel Undurraga, Eduardo della Maggiora, Teresa Paneque, Martín del Río y Bárbara Hernández, representantes de ámbitos como el deporte, el emprendimiento, la innovación, la ciencia, las industrias creativas, la gastronomía, la sostenibilidad y el liderazgo empresarial.
Desde Ch.ACO celebramos este reconocimiento como un impulso para continuar fortaleciendo el lugar del arte contemporáneo chileno dentro del circuito internacional y seguir construyendo nuevas oportunidades para artistas, galerías, instituciones y profesionales de las industrias creativas.
Porque si el espacio no existe, hay que construirlo. Si Chile no está en la mesa, hay que hacerse un lugar.
Inscríbete al newsletter de Ch.ACO y Ch.ACO+
Descubre panoramas, actividades culturales, arte, entrevistas, encuentros improbables y +