Ch.ACO

Bienal de Arquitectura y Urbanismo en Chile: entenderlo todo sin saber nada

La palabra “Bienal” de por sí suena académica, ¿es posible que una persona que no sepa nada sobre planos y proyectos urbanos pueda entender cómo funciona la Bienal de Arquitectura en Chile? Si bien no sabemos la respuesta, el objetivo de los arquitectos Ángela Carvajal, Sebastián López y Óscar Aceves, es que todos y cada uno de los asistentes logren comprender qué es “Doble Exposición”.

Ángela junto a sus colegas –y amigos– Sebastián y Óscar, ganaron el concurso para curar la vigésimo tercera edición del evento más importante de esta materia en a nivel nacional. Fue en diciembre del año pasado que el Colegio de Arquitectos de Chile y el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio anunció los resultados del concurso público para determinar quiénes serían los curadores de la XXIII Bienal de Arquitectura y Urbanismo de Chile.

Sebastián López, Ángela Carvajal y Óscar Aceves. Fotografía cortesía del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Sebastián López, Ángela Carvajal y Óscar Aceves. Fotografía cortesía del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

La propuesta ganadora se titula “Doble Exposición”, y busca conectar pasado, presente y futuro a través de la manera en que convivimos e intervenimos nuestras ciudades y edificios, a través de los tres [RE]: (Re)programar sin destruir, (re)adaptar lo existente y (re)construir la obsolescencia. El fundamento detrás de esta propuesta es intervenir aquellos espacios que han quedado en desuso, obsoletos o inhabitados para darles una nueva vida. “Está el edificio contemporáneo y el edificio antiguo. Nos hacíamos la pregunta de cómo podíamos nombrar ese tercer edificio nuevo que alberga uno nuevo y uno antiguo” explica López.  

La vigésimo tercera edición de la Bienal contempla la presencia de distintos artistas como Sebastián Preece, César González y Delight Lab, que desde fuera de la disciplina arquitectónica logran otorgar valor a espacios o preexistencias que han perdido su uso original, resignificándolos a través de la la intervención artística.

Ch.ACO: Primero, ¿cómo surge la idea de doble exposición? Y ¿cómo llegan a un acuerdo de llevar a cabo este proyecto?

Ángela Carvajal: Llevamos trabajando más de 10 años probablemente, de hecho somos amigos hace mucho tiempo. Hemos hecho varios trabajos, tanto académicos, como de curatoría y en universidades. Así que es fácil llegar a acuerdos, porque ya tenemos un trabajo previo y adelantado. De alguna manera, nos dimos cuenta de que en Chile son muchas las prácticas desde diversas aristas que trabajan con la idea de la preexistencia. Es decir, es reiterativo. Probablemente, más aún que las obras totalmente nuevas, ¿cierto? Aunque en algún minuto fueron un poco más alabado lo construido desde cero. Nos percatamos de que era una idea potente y en España o Europa se habla mucho más, o  está más consolidado. No es que acá no esté consolidado, sino que finalmente no ha habido un evento que aúne todas esas voces y todas esas miradas.

Sebastián López: Con respecto al nombre, tiene que ver con un interés en donde uno ve edificios que están reconvertidos. Sucede en el caso emblemático del Palacio Pereira, hay dobles lecturas. Está el edificio contemporáneo y el antiguo. Nos hacíamos la pregunta de cómo podíamos nombrar esta condición, ese tercer edificio nuevo que alberga uno nuevo y uno antiguo. Nos parecía muy interesante usar la idea de la doble exposición, que la tomamos prestada desde la fotografía. Esta idea de sobreexponer dos imágenes que construyen una nueva. Hay un traspaso, podríamos decir, transdisciplinar, usamos un concepto de otra materia para traerlo a la disciplina propia y ponerle un nombre que refiera a eso. A estas dobles lecturas temporales.

Óscar Aceves:  Ya estamos superando ese paradigma de que únicamente se habla de preexistencia desde un punto de vista patrimonial. Nos parece una práctica mucho más amplia. Es entender que hay edificios que tienen preexistencia más allá de su condición histórica.

Ex Iglesia San Borja. Fotografía de Sebastián Nuñez.

Ex Iglesia San Borja. Fotografía de Sebastián Nuñez.

 

Ch.ACO: Con respecto a las bienales pasadas, el año 2010 ya se realizó el concepto de reconstrucción por Guillermo Hevia, pero en un contexto totalmente distinto, pues era en base al terremoto de 2010. ¿Cómo es reinterpretar este mismo concepto 15 años después?

Ángela Carvajal: De hecho, la primera bienal de arquitectura habló sobre el patrimonio e históricamente han habido temáticas que se repiten. En ese sentido, entendemos la doble exposición: el (re)programar, (re)adaptar y (re)construir como esas múltiples facetas y miradas que centran la discusión en el edificio, pero desde distintas aristas. Tal como Delight Lab, cuando hace las intervenciones lumínicas está poniendo en valor algo, pero no necesariamente a través de la reconstrucción de una edificación.

Sebastián López: Yo creo que es un poco inevitable que las bienales empiecen a tocarse en temáticas, pues son tópicos contingentes que de alguna manera atienden a ciertas temporalidades. En ese caso en particular, le hacía referencia al terremoto y a la reconstrucción asociada a una emergencia. Ahí hay una cosa interesante, estamos refiriéndonos a otros ámbitos de ese mismo concepto, pero no necesariamente asociado a una contingencia o una emergencia latente, como fue en ese tiempo, bajo ese parámetro en particular.

Óscar Aceves: Ya estando en el primer cuarto del siglo XXI,  y ya pasados muchos años de la primera bienal, ahora hay temas de discusiones como huella de carbono, contaminación o preexistencias sociales. Son nuevas coyunturas, nuevos dogmas, nuevas discusiones que amplían justamente el abanico, y por eso no hemos querido ser tan explícitos con una única manera de abordar el tema, sino a través de los tres [RE] que tenemos. 

Ch.ACO: Con respecto a las prácticas interdisciplinares, ¿cómo construyen estos espacios dentro de la muestra y que aportan al diálogo entre arquitectura y otras disciplinas?

Sebastián López: Para contextualizar esa pregunta, cuando ganamos el concurso abrimos una convocatoria para postularse proyectos que tengan que ver con el tema, pero que no necesariamente sean propios de la disciplina. En esa convocatoria, abrimos a obras de arquitectura construidas; a divulgación que tiene que ver con investigaciones, publicaciones de libros, etcétera, y otras prácticas que hace referencia a todas aquellas prácticas que no necesariamente son disciplinares de la arquitectura, o propias de ella, sino que son más artísticas y transdisciplinares. Corresponden a intervenciones artísticas, que de alguna manera ponen en valor, desde su propia práctica.

Ángela Carvajal: A través de la curatoría lo que hemos hecho es plantear los tres [RE]. Que los entendemos como estrategias proyectuales, es decir, (re)programar, (re)adaptar y (re)construir.  El (re)programar lo entendemos como aquellas prácticas que con lo mínimo pueden poner en valor un espacio, puede ser que ahí es donde entran la mayoría de las prácticas artísticas. El (re)adaptar lo entendemos como las estrategias arquitectónicas, cuando un edificio no se anula con lo nuevo, sino que la ruina y la intervención contemporánea coexisten. Mientras que el (re)construir lo entendemos como estas prácticas en que se revive la historia anterior y se muestra cómo era antes. Tenemos varios casos en que se hace que edificaciones vuelvan a verse como si nunca hubiese pasado el tiempo,  pero con nuevas formas y técnicas constructivas contemporáneas. Esos tres [RE], de alguna manera, están propiciando la discusión sobre trabajar en preexistencias.

 

Obra de selección oficial: Núcleo San Diego por EB arquitectos - Magdalena Besomi T., Claudio Baladrón Z., Andrés Besomi T.

 

Ch.ACO: Y con respecto a este mismo tema, ¿cómo sienten que aportan estos cruces con las artes visuales o las artes mediales a la reflexión arquitectónica?

Óscar Aceves: Hay un punto de partida en el “otras prácticas” que quedaron seleccionadas en la Bienal, y ese punto de partida lo vincula todo. Independientemente, ya sea audiovisual, ya sea una intervención plástica, etcétera, pero todas generan un impacto en una espacialidad. Ese ya es un punto de partida que se vincula con decisiones arquitectónicas. Sí, podría haber otro tipo de prácticas que involucren trabajar con preexistencia, pero le hemos dado prioridad, o nos han interesado más, aquellas que no son propiamente de la arquitectura,  pero sí tienen impacto sobre lo que es el espacio arquitectónico.

Ángela Carvajal: Finalmente lo que empieza a establecerse es esta idea del reprogramar. Hoy en día, trabajar en Chile con preexistencias es muy complejo por todas las normativas que esto conlleva. De igual manera, nos dábamos cuenta de que en otros países, la normativa no es tan restrictiva, siempre y cuando las edificaciones estructuralmente tengan soporte, puedan estar resguardadas, no tengan ningún problema estructural y se pueden hacer intervenciones adentro. Probablemente lo que sucede aquí es que la restricción es tan alta, que hacer algo normativamente es muy difícil. Nos parecen muy valiosas las otras prácticas que igualmente hablan sobre cómo intervenir algo de manera un poco más efímera. La readaptación se da mucho más en Europa, cuando uno ve un pedazo de ruina, pero que muestra de igual forma una edificación contemporánea. Y un poco también es lo que estamos haciendo hoy en día en la Iglesia de San Borja, estamos trabajando en un edificio en ruinas, pero estructuralmente muy bien, o sea, hicimos todo el estudio estructural, todo está impecable, solamente que está abandonado. Estamos realizando una intervención que es montable y desmontable y que vamos a poder ver en esta Bienal.

 

Ch.ACO: Dentro de la selección oficial hay obras de distintos países, ¿por qué se hace la selección proyectos internacionales?

Ángela Carvajal: Sí, queríamos que fuera una edición internacional, pero aseguramos que la gran presencia de proyectos sean nacionales. El 80% de la muestra es chilena  y el 20% –más o menos– es internacional, ¿y por qué lo decidimos abrir? En Latinoamérica es muy importante hablar del tema, de la reinterpretación de edificaciones, tenemos probablemente centros históricos que se han ido vaciando, que quedan estructuras, por lo que hay que repensarlas, de alguna manera podernos comparar con otros países o con otras arquitecturas y con gestiones políticas que han ido promoviendo este tipo de cambios. Si nos quedamos mirando solamente lo que hay, pueden aparecer excepciones, pero al ver otros panoramas permite entender que hay múltiples maneras de poderlo concretar.

Óscar Aceves: Sí, porque en este mundo cada vez más globalizado, se puede entender alguna práctica local, entendiendo o revisando con quién está dialogando, no desde un punto de vista de negar el contexto local,  pero de búsquedas similares. Por esa razón nos interesó justamente vincular algunos proyectos internacionales  que pueden darle algunas pistas sobre cómo obras realizadas en el territorio chileno están respondiendo a discusiones similares que hay tanto en Latinoamérica, como en el resto del mundo.

 

Ch.ACO: La Bienal abre un espacio de encuentro entre distintos agentes culturales de distintos países. ¿De qué manera los invitados internacionales, de doble exposición, ayudan a expandir la mirada sobre patrimonio, sustentabilidad y ciudad en Chile?

Sebastián López: Mira, logramos unos 10 u 11 invitados internacionales, tanto de Latinoamérica, de Europa o de Asia. Esos invitados fueron elegidos y seleccionados porque tienen una práctica disciplinar que toca este tema, ya sea desde personas que reconstruyen, readaptan o reprograman edificaciones en sus distintas latitudes. Justamente la idea de traerlos a Chile es ver cómo ellos van a aportar a la discusión dentro de la Bienal. Queremos que esos invitados internacionales tengan un diálogo con un invitado nacional. Cada día, haremos una charla que cierra con una conversación en torno a temáticas que nos van a permitir discutir y avanzar. En ese sentido sí hay un interés muy alto por tener como invitados internacionales que nos aporten.

Ch.ACO: ¿Qué papel creen que cumple la Bienal de Arquitectura hoy en día?

Ángela Carvajal: Muy bonita pregunta y de igual modo nos la preguntamos al comienzo. Una de las expectativas que tenemos es que no solamente sea centrado en arquitectos, sino que se pueda expandir a otras disciplinas o a la sociedad en general que tenga interés en habitar la ciudad. Entendemos la Bienal como un evento cultural y por eso estamos emplazados acá en Santiago Centro, un espacio que habla de la necesidad de reconvertir, repensar o reprogramar estos espacios. La cultura tiene la capacidad de poder hacerlo. Es bien bonito, porque hemos ido a muchos ministerios, hemos hablado con la Junta de Vecinos del Barrio San Borja, de Lastarria y están muy contentos. De alguna manera, debería descentralizarse la manera disciplinar y críptica que –normalmente– hay para poder compartir en otros espacios. La muestra está pensada para que alguien que no necesariamente sepa de arquitectura o leer un plano, igual pueda ir a ver maquetas, videos, libros y exposiciones. Va a haber jazz, teatro y actividades para niños. Esperamos tener una voluntad pública y cultural, que se abra y se expanda a más personas.

Óscar Aceves: Cuando uno está en un contexto con la Bienal de Arquitectura, uno no se hace la pregunta, porque ya está en ese medio y no se cuestiona por qué debería haber una. Cuando uno está de repente en países donde no hay Bienales de Arquitectura o donde hay eventos netamente gremiales, uno las extraña. En muchos casos, lamentablemente, se entienden como un lugar simplemente para ver o reconocer qué estamos haciendo, pero una siguiente capa cognitiva de conocimiento que puede brindar es: no sólo qué estamos haciendo, sino por qué lo hacemos. Por ello, es necesario levantar preguntas un poco más complejas y como bien decía Ángela, que para responderlas supere la comparación entre arquitectos e involucre a la sociedad, autoridades y a especialistas. Ese es el ámbito ideal que busca generar la Bienal para que se propicien ese tipo de diálogos.

Sebastián López: Estoy de acuerdo con ambos aspectos, además la Bienal va a tener una circulación nacional, es decir, el próximo año va a irse a la región de Valparaíso y luego al Bío Bío. Nos parece interesante descentralizarla, no solamente desde la discusión más disciplinar entre arquitectos, sino que nos interesa moverla de la capital para así llegar a otros lados. Pretendemos instalar esta discusión social, política, pública y cultural en otros espacios que requieren urgentemente conversar de esto, como es Valparaíso, que tiene un tema respecto a la persistencia que tiene que hacer con su patrimonio cultural. Nos parece que otro ámbito positivo al instalar esta itinerancia es que serán tres Bienales en una.

Ángela Carvajal: Y que una de las cosas que pensamos como grupo, es sobre la localización de la Bienal. Ahí hay una postura y nuestra gran ambición es que cuando el público entre al pabellón, tanto en la iglesia de San Borja como en el GAM, es que la gente entienda la Bienal sin que alguien se la tenga que explicar. Van a entrar a un lugar que está abandonado, pero ya se reconvirtió y ahí van a entender inmediatamente “Doble Exposición” sin necesidad de una explicación.

*Entrevista por Diego Chicano

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Sobre los curadores
Sebastián López, Anagrama Arquitectes

Arquitecto de la Universidad Finis Terrae y Magíster en Proyecto Urbano por la Pontificia Universidad Católica de Chile. Su trabajo cruza diseño, investigación y curaduría, con énfasis en formas de intervención sobre infraestructuras obsoletas, vacíos urbanos y territorios en transformación. 

Ángela Carvajal, Anagramma Arquitectes

Arquitecta por la Universidad del Valle, Colombia y Magíster en Arquitectura por la Pontificia Universidad Católica de Chile. Cofundadora de Anagramma Arquitectes, oficina dedicada a investigar y proyectar sobre estructuras existentes, desde una lógica crítica y material. Ha desarrollado encargos y concursos en Chile y Colombia, articulando propuestas de geometría esencial, dispositivos abiertos y reprogramación espacial. 

Óscar Aceves, oaa arq

Arquitecto por la Universidad Central de Venezuela, Magíster en Arquitectura por la Pontificia Universidad Católica de Chile y doctorando en la Universidad Politécnica de Madrid. Su investigación se centra en los discursos arquitectónicos y en cómo estos modelan la producción, lectura y circulación de las obras. Indaga en el modo en que la arquitectura se sostiene como campo proyectual a través del lenguaje, las interpretaciones y los relatos críticos. 

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