Chile · Arte Contemporáneo

Ch.ACO ENTREVISTA: Cecilia Fajardo-Hill

Británico-venezolana, y residente en Los Ángeles California, Cecilia Fajardo-Hill es una curadora con una larga y respetada trayectoria en el ámbito del arte latinoamericano.  Cuenta con un doctorado en historia del arte en la Universidad de Essex, Inglaterra y un máster en Historia del Arte del Siglo XX en el Instituto de Arte Courtauld, de Londres, Inglaterra.

Actualmente, se desempeña en la curatoría de la exposición “Radical Women in Latin American Art, 1960-1985”, en conjunto con la argentina Andrea Giunta y por segundo año consecutivo vuelve a Chile en calidad de curadora de la sección Ch.ACO FOCUS, proyecto con el que busca colaborar al diálogo Sur- Sur, desde Chile para América Latina. Esta sección presenta el trabajo de diferentes artistas respecto a un tema en común. En 2016, se invitó a dialogar a 8 galerías, con 2 artistas cada una, sobre el paisaje latinoamericano. Este año Cecilia vuelve a hacerse cargo de la curatoría de FOCUS: “Al ser un espacio curado, donde las galerías y los artistas colaboran para promover una situación de diálogo alrededor de un tema, se crea una sección que posee una coherencia y donde se evidencian, desde múltiples perspectivas, ideas centrales para pensar y apreciar hoy el arte contemporáneo en Latinoamérica”.

¿En qué consiste el programa FOCUS y cómo será el layout de este año?
FOCUS es un espacio destinado a proyectos de arte contemporáneo que se reúnen bajo un tema curatorial con el fin de ofrecer una ventana a temas y problemas centrales del arte contemporáneo, en particular el que es producido en América Latina. Como curadora, estoy muy interesada en Chile como plataforma a partir del cual se pueda realizar un diálogo Sur – Sur, porque la escena del arte contemporáneo chileno es muy interesante, con muchos artistas reflexivos, originales y críticos que ofrecen una interlocución seria para el resto del continente. Este año habrá diez galerías con dos artistas cada una y se mantendrá la idea de diálogos dentro de cada espacio de la sección, pero con la idea de incorporar un espacio central donde el formato dividido pase a ser también uno abierto.

El año pasado el tema de FOCUS fue Paisaje político/poético y este año será Objeto-Sujeto. ¿Por qué elegiste esta temática?
América Latina tiene una tradición, que viene desde la época prehispánica, de mantener una relación subjetiva con la objetualidad y de crear menos divisiones categóricas entre la cultura material, la cultura popular y la alta cultura. Lo cotidiano ha informado muchas ideas importantes del arte. A menudo, lo político, lo personal, lo conceptual, entre otros, se hacen manifiestos al intervenir objetos del día a día, o reinventarlos, y también en investigaciones que involucran la historia de objetos reprimidos y olvidados que nos permiten reflexionar sobre el presente de forma crítica y poética.

¿Cómo crees que la continuidad del programa favorece a la feria?
Ch.ACO es la única feria de arte de Chile y, como tal, es positivo e importante que incorpore diferentes formatos en su estructura y que ofrezca a los coleccionistas y visitantes diferentes visiones del arte de hoy. Esto incluye el arte que entendemos como no comercial, que por demás es una idea anacrónica, porque los formatos tradicionales del mercado del arte como la pintura y la escultura no son los únicos que se coleccionan, sino también los experimentales como la fotografía conceptual, la instalación, el video y el performance. Mantener a lo largo de los años una sección curada como FOCUS que presenta artistas e ideas claves del arte actual permite registrar los cambios y tendencias del arte de hoy en América Latina.

¿Qué visión tienes del arte contemporáneo chileno? ¿Crees que ya está posicionado dentro del mercado internacional?
Me parece que el arte contemporáneo chileno es sumamente interesante. Como curadora que trabaja con artistas de América Latina, encuentro particularidades propias muy originales en Chile. Los artistas locales tienen una capacidad reflexiva intensa y una forma de hacer introspecciones históricas y conceptuales agudas que sólo he encontrado en este contexto. La historia misma del país y su lejanía geográfica de los centros hace que las perspectivas sean particularmente concentradas y con una temporalidad particular. Pienso que hace falta promover más al arte chileno en el exterior, ya que hay muchos artistas que deberían circular y de esa manera ganar reconocimiento, participar en plataformas internacionales y ampliar su mercado.

¿Ha cambiado en algo el arte latinoamericano respecto a las obras que tienen relación directa con objetos como esculturas, ready mades o instalaciones?
El arte latinoamericano experimenta con formatos no tradicionales desde comienzos del siglo pasado. El video comenzó en los 60 al igual que en el resto del mundo, y la instalación deviene también de las culturas prehispánica y del ingenio de la cultura popular. Lo que ha cambiado es el mercado, que finalmente está reconociendo el valor del arte experimental desde los años 50 en adelante. Hoy día tenemos de todo; desde temáticas como el paisaje -que se piensa como tradicional- como un espacio para discutir problemas geopolíticos desde formatos artísticos que van desde la pintura hasta la instalación, hasta nuevas tecnologías para pensar temas del futuro. 

Uno de los requisitos del programa es que uno de los dos artistas de cada galería participante en FOCUS sea mujer. ¿Por qué tomaste esta determinación?
Desde que se creó la sección, el año pasado, ha sido uno de los requerimientos. Haciendo este ejercicio me he encontrado con galerías que respeto mucho que casi no tienen artistas mujeres, tema del que no me había percatado anteriormente y que me ha reafirmado la idea que, a menos que nos lo propongamos, las mujeres siempre serán minoría tanto en el mercado del arte como en el sistema del arte en general. Esto no es un reflejo de las artistas que existen, porque hay muchísimas, sino que sencillamente los hombres tienen todavía mayor visibilidad y hay una tendencia casi automática de darle prioridad a ellos. Estoy trabajando de co-curadora de la muestra ‘Radical Women: Latin American Art, 1960-1985’, un proyecto que ha llevado más de siete años, que nos ha demostrado la invisibilidad injustificada de cientos de importantes mujeres artistas en América Latina. Desde finales de los 80 la situación ha mejorado mucho, pero aún no es suficiente. Y para mí es muy importante, como curadora e historiadora del arte, no seguir perpetuando ciertos patrones machistas.