Chile · Arte Contemporáneo

Ch.ACO entrevista: Carolina Castro, curadora de PLANTA.

Carolina Castro Jorquera (Chile, 1982) es curadora e investigadora, vive y trabaja en Chile. Es Doctora en Historia del Arte de la Universidad Autónoma de Madrid y desde el 2016 es curadora del programa PLANTA de Feria Ch.ACO. Esta vez hablamos con ella sobre la nuevo que trae el programa PLANTA para la novena edición de la feria y de cómo PLANTA es un aporte para ésta.

1. ¿En qué consiste el programa PLANTA? ¿Qué novedades presentará la segunda edición?  

PLANTA es una sección dentro de la Feria Ch.ACO donde es posible encontrar una selección de los espacios y/o proyectos independientes más representativos de lo que está ocurriendo hoy en América Latina. PLANTA es el lugar donde ver, comprar e intercambiar experiencias con artistas y gestores que están proponiendo nuevas formas de abordar el mercado de arte contemporáneo, y sobretodo de enfrentarse a la producción artística actual.

2. ¿De que manera contribuye Planta a la Feria? ¿Crees que tiene algún impacto en la escena Latinoamericana?

PLANTA no está pensado en términos de industria cultural, no evaluamos el impacto ni desarrollo de un “arte latinoamericano”, lo que nos importa es estimular las relaciones entre los profesionales del área a nivel de la región. Cuando propuse a la feria Ch.ACO crear PLANTA fue porque había observado que en la escena local chilena los espacios independientes tenían una carencia importante: la relación con el mundo comercial, el coleccionismo y el mecenazgo era muy pequeña, incluso distante. Además, había una suerte de mal entender el mercado como algo negativo y no como un lugar al cual acceder de manera nutritiva, natural y fluida. En segundo lugar, la escena nacional necesitaba con urgencia relacionarse con las iniciativas de los países vecinos y poder comenzar a crear una especie de “unión latinoamericana”; compartir modos de trabajar, generar intercambios y poder observar las distintas realidades que cada país vive respecto al arte contemporáneo. PLANTA nació para dar lugar a espacios y proyectos independientes de toda América Latina y proponer de manera conjunta una nueva forma de mirar el mercado, lo que ha afectado a la misma feria, trayendo frescura y novedad, así como también ha generado mayor cercanía y colaboración entre los espacios de diferentes latitudes de América Latina. Durante la Feria, además de tener un stand con obras a la venta de sus artistas, los espacios de PLANTA tienen reuniones diarias, sesiones de trabajo, donde ellos pueden presentarse los unos a los otros de un modo profesional y generar alianzas reales.

3. ¿Cuál es tu principal criterio a la hora de seleccionar a los espacios invitados de PLANTA?

Estoy constantemente buscando propuestas a lo largo del continente. He tomado América Latina como restricción geográfica porque me parece muy difícil abordar más territorio y porque ya en nuestros propios límites hay grandes diferencias de contexto y tremendos proyectos. Por ejemplo, y considero que este punto es muy relevante, puede que los modos de operar en Puerto Rico y en Chile sean similares para un espacio o proyecto independiente: tener un lugar físico, generar exposiciones, relacionarse con el barrio, etc. Pero la situación política y económica actual de Puerto Rico es tan compleja, que las propuestas de los artistas y las prioridades del arte, son completamente diferentes que las que puedes encontrar en un grupo de artistas chilenos de la misma generación. Los materiales que usan y los discursos que operan en cada lugar, son muy diferentes. La globalización aún tiene zonas de contacto y zonas de dispersión. Me interesa mostrar que América Latina no es una sola cultura, sino una variedad infinita de identidades y problemáticas. El arte contemporáneo no es un terreno estético homogéneo como parece al ver las revistas de arte, bienales o ferias, es mucho más diverso y heterogéneo. Al seleccionar a los espacios participantes busco que cada uno pueda mostrar una realidad diferente, la suya propia, con buenos artistas y propuestas sólidas.

4. ¿Qué visión tienes  del arte contemporáneo chileno? ¿Crees que ya está posicionado dentro del mercado internacional?

Personalmente no me atrevería a decir “arte chileno”. Existe un contexto de arte en Chile, existen artistas chilenos en el extranjero, existen muchas etiquetas y existen los representantes de esas etiquetas, pero no hay un solo arte. Creo que Chile ha formado y está formando muy buenos artistas, y que afortunadamente las comunicaciones actuales están permitiendo que estos tengan cada vez más roce con el extranjero y que estén desarrollando la capacidad de ser artistas contemporáneos donde quiera que estén, haciendo una residencia en Inglaterra, un magister en Nueva York, o siendo representados por galerías en París o Corea. Nuestros artistas, nacidos en Chile, están cada día más a la altura de la escena internacional, por mérito propio, porque se las han buscado y porque están desarrollándose como profesionales en este campo. Y es que hoy no hay otra; o eres un profesional o estás fuera. Lo de estar “posicionado” como “arte chileno” no creo que sea algo real. Hay modas, como por ejemplo lo que actualmente pasa en el mercado internacional con los artistas argentinos, o los colombianos, y que me imagino en algún momento le tocará a los chilenos. Pero eso es medio aleatorio, o producto de políticas muy poderosas que buscan posicionar el arte de un país en un mercado global. En Chile se están realizando esos esfuerzos, y espero que den frutos muy pronto. Mientras tanto, de manera independiente, los artistas, y algunos pocos galeristas, hacen lo suyo por poner su nombre, y con ello el de Chile, en el mercado internacional.

5. ¿De qué forma PLANTA puede seguir creciendo y aportando al reconocimiento de espacios independientes de trabajo dentro de Latinoamérica?

PLANTA es, como dice su nombre, un ente orgánico que requiere de una serie de nutrientes y de un tiempo biológico para desarrollarse y dar frutos. El año pasado, en su primera edición, el programa causó gran curiosidad entre los asistentes a la feria, ganando importantes reconocimientos. El premio EFG-ArtNexus fue otorgado a Quisqueya Henríquez, artista del espacio dominicano Sindicato; dos de las adquisiciones de la Colección FAVA fueron de artistas del espacio santiaguino Sagrada Mercancía, y los coleccionistas chilenos CA.SA (Gabriel Carvajal y Ramón Sauma) nos honraron con un premio específicamente pensado para artistas de PLANTA. Bajo esta perspectiva, esta sección se presenta como un gran aporte a la feria y una gran oportunidad a cada uno de los espacios, con sus artistas y gestores, de generar alianzas a largo plazo, ya sea con sus pares de otros países o con coleccionistas. Su objetivo es llegar a transformarse en un encuentro de espacios y proyectos independientes que sea un referente a nivel Latinoamericano.

6. ¿Cómo ves que este tipo de formatos avanzan y se desarrollan en el resto del mundo? ¿Cual crees que es su principal importancia?

No he tenido la oportunidad de ver este formato en otra feria, en otro lugar del mundo. Si conozco iniciativas que están muy cerca del espíritu de PLANTA como el proyecto Supersimétrica, un encuentro internacional de proyectos independientes que ocurre en Madrid y está focalizado principalmente en países del sur de Europa y América Latina. Con ellos mantengo un intercambio ya que estamos observando un mismo fenómeno. Espacios independientes, proyectos en esta línea de investigación y acción, existen a lo largo del mundo y en muchos casos son el centro más alquímico de la escena artística de cada país, ciudad, etc. donde se cocinan las cosas que luego nutren un sistema mayor. Para mí, su principal importancia está en que son estos proyectos -que están más cerca de lo nuevo, de lo que emerge, de lo que nace en cada lugar, con artistas que salen de la escuela y que están comenzando a desarrollar sus carreras- los que permiten que sus participantes puedan compartir escenario con artistas de mayor trayectoria, nutrir diálogos y crecer como profesionales de igual a igual. También hay obstáculos. Y sin duda el principal desafío que enfrentan este tipo de espacios es el económico. Como curadora de PLANTA un gran porcentaje de mi trabajo está enfocado en ayudarles a gestionar los costos de participación que la feria tiene (pago del stand, pasajes de avión, estadía, etc.). Tener un espacio independiente no es un proyecto romántico ni mucho menos hippie, es como tener una PYME, entonces después de presentar los proyectos y entender su propuesta más conceptual, los artistas con los que trabajan y la repercusión en su escena local, comienza la evaluación de su situación económica y la búsqueda de coleccionistas e instituciones que los ayuden.